
Luego de escuchar esa canción,
(lírica melódica que exalta mi corazón)
desperté de ese infame sueño,
y supe que solo fuiste una brisa.
Todo quedo en ese café que compartimos,
una noche que nunca existío,
que me hizo entender quién eres.
(ser-niño parte de la excepción)
La melodía me dijo la verdad,
solo con el permiso de Dios,
(ese Dios que cada uno predica)
sin miedo y sin disfráz.
Si el milagro nos curara las heridas,
limpie la sangre aún latente,
ahí podremos ser felices,
(felicidad no solo momentánea)
juntos, sin pasado.
laranka


Tras las nubes de una luna llena

