Y aquí estoy, miércoles, 26 de noviembre de 2008
Y aquí estoy...
Y aquí estoy, martes, 4 de noviembre de 2008
erEs Un AngEL

LueGo De Que CayASte Tus SEntiDOs eN eL DOs...
Nos DespErtaMOS cOn UN AMarGO eN La bOCa...
Tus MAnitOS ya NO sEÑALan MAS
y TUS Pies ChiQUitiTOS no VaN a JUgar nUNCa...
COmPREndi QUe TE HAbiAS IDo...
Que TE COnverTISte eN Ese ANGEl De LUz,
QUE AGuarDa lA noCHe Como UN sUSpirO
Y ACarIciA CON lA AuseNCIa RoTA eN LOS CORazonES...
Te MAnIFIestAS COmo LLuvIA GRaNIZa
Y JUeGA eNTRe LAS NUbes COn tU oSITo CAfe...
BeBiTo nO cOMENzaRas A CAnTAr PALaBRAs,
POrQUe Nos SUSurrAS cON cOROS eN El CIelO...
AHORa No DUDo tU exIStenCIA y TU LUGar...
Te EXTraÑAreMOS LUIsiTo!!
Eres La UNIon.. LA fUENte DE aMOR...
ERes Un SEr QUE NOs RODea cON TErnuRA...
TE KIErO MucHo PRimiTO...
Y AunQUE NUnca mAS TE vEa, SE qUE tE miRARe En MIS sUeÑos.
eN mEMorIA de Luis XavIEr RIverA PURuNCajas
LuiSITo...
laranka
lunes, 13 de octubre de 2008
dE PrOyecto EN ProyecTO
Les contare que si!!!! estoy contentasa... jueves, 11 de septiembre de 2008
eReS perfecto!!
lejos... esa palabra te concluye en mi menteMe siento sobre la almohada y te recuerdo...
Miro la ventana con horizonte de pintura;
suspiro, me concentro y vuelvo a mirar...
sonidos... de latidos o de kilometraje marcado
Me acuesto en la cama de los placeres a partir...
La luz del techo bloquea mis sentidos,
mi puños apremian y mis lágrimas entonan...
ojos... la conexión de los mundos
Me levanto sobre tiestos de aquel día...
Quito el día y me quedo con aquel,
o solo dejo los tiestos sobre la mesa...
labios, beso, sonrisa... felicidad
Me encamino a los sueños reales del platón...
Las sábanas llegan a mi frío rostro
y mi mente emprende al agujero negro...
ya más LEJOS los SONIDOS de tus OJOS me refrescan la FELICIDAD de haberte conocido en el mundo paralelo de las perfecciones con defectos reales... y seguimos contando la espera de un viaje sin ruta, una visita sin puerta, un regreso sin abordaje...
laranka
viernes, 5 de septiembre de 2008
EMBARCO--->en espera
Tengo los dedos en tensión...
Los ojos con las cejas en pendiente.
Sigo de lado a lado pensando en terminar el trecho...
Me voy de pared en pared dejando correr los segundos...
El balcón me muestra como las noches acaban una tras otra.
Tengo tres o cinco palabras cruzadas en la garganta...
En el clóset un abrazo lleno de colores...
Y toda una desnudez colgada del armador.
El avión me espera en el patio...
Yo debajo de la cama de la emoción...
La maleta cerrada y en la puerta de salida.
Aún no hay boletos...
Todavía no existe el vuelo...
La ruta está en construcción.
martes, 2 de septiembre de 2008
INTOLERANCIA
Con tintes de costumbrismome entierro en mis palabras,
ya ni me escucho ni me siento.
Las auras de prepotencia
carcome mis ideas sin parar
y mis sueños se fugaron a la esquina.
Nada vale sin sentir...
Sentimientos entrañables
de conjuntos y simplezas.
Es tiempo para salir de la atmósfera,
es momento de dejar de volar en silencio,
se acabó el recreo de mi mente.
El mundo ha respirado sin mí,
y que bien que lo ha hecho...
Mi solución es el problema.
INTOLERANCIA quemada en mi frente
no me llevas de nada
o solo me nadas de tanto que me dejas.
Ya basta!
Me siento incapaz, vacía, sin saber... una ignorante.
Es hora de dejar el capullo...
Es suficiente, ermitaña.
laranka
martes, 5 de agosto de 2008
Fragmento de una memoria

Llegaron al lugar, el recital no parecía tener mucho exito pero eso no importaba... Había salido, había cruzado el lumbral que le separaba de su pasión desenfrenada. El reloj sin compasión giraba como una niña con su vestido nuevo suelta en el campo.
¡Tic Tac! Dieron las cinco de la tarde y las melodías empezaron a recorrer cada parte del oído de la joven. ¡Tic Tac! Las seis se presentaban como dueñas del ambiente. Lentamente, temerosa se acercó a la orilla del tumulto, ahí podía observar el escenario. Luego de un suave suspiro clavó su mirada en ese hombre. Se preguntaba con cada parpadeo ¿qué encontraba agradable en ese cuerpo?, y luego de cada dilatación de sus pupilas entendía menos la razón.
¡Tic Tac! Las manecillas apuntaban a las siete y media, y la noche ya había caído en la ciudad. Hipnotizada al pie de la tarima no podía despegar sus ojos de ese rostro, de esas manos, de ese ser. La música se detuvo... ¡Muchas Gracias! y el público contestó un no.
El telón abajo y las luces fuera. La eufória envadió apresurada el ambiente, mientras ella era apretujada. Tuvo que salir del montón y regresar a su lugar inicial. Después de ver como los fanáticos desalojaron el lugar; ella temerosa se acercó con un papel en la mano, en la otra una pluma y en su rostro una sonrisa.
Esa respiración que tenía frente de ella se volvía cada vez más penetrante en la suya. Y sus rodillas, extrañamente, temblaban con cada palabra que aquel pronunciaba. ¿Acaso estoy enloqueciendo?, se preguntaba con cierto miedo de la respuesta.
¡Ah!... ¿Y eso?... ¿Yo también deseo tener, hagamos un trato?...
¡Que!, seguido de una grave exaltación, ¡Ah, esto!... Y con una breve charla su corazón ya no cabía en su pecho, sentía que lo iba a vomitar en algún momento, frente a él y él se burlaría. Sus ojos casi no podían verlo ya que la imaginación ganaba el partido. Cualquier tipo de sucesos desafortunados llegaban a su mente, pero ninguno se cumplió... afortunadamente.
Las personas casi habían desaparecido, el ruido se tornaba leve y la emoción se había ido. Ella se acercó a él nuevamente, pero esta vez tenía en su mano un vestuario, nuevo. Extendió el brazo y el hombre gustoso lo aceptó, y sonrió.
Avergonzada bajo la mirada. Al regresar hacia él experimentó una sensación nueva en su vida femenina, por primera vez había deseado a alguien verdaderamente. Se sentía extraña, no sabía si seguir observando o huir su cabeza hacia otro plano. Pero la timidéz ganó campo en ese instante y cuando él terminó de colocarse la prenda, ella simulaba haberlo ignorado.
Regresó a su morada, a su habitación, a su lecho. No sabía que pensar, no comprendía lo que le había ocurrido. Seguía asustada o tal véz sorprendida o quizás arrepentida. Recordaba cada parte del cuerpo que había admirado y moría por tocarlo. (...)