jueves, 11 de noviembre de 2010

el color sigue siendo igual


Aún tengo guardadas miles de palabras,
que perdieron sus destinatarios,
que llegaron a un buzón desolado.

Todavía tengo inscrito en mis brazos,
un abrazo de amigo,
una expresión de cariño.

Aún te observo en medio de esa laguna,
con una sonrisa tambaleante,
con el nudo en la garganta.

Todavía tengo en mi mente,
esas canciones que aluden a un mundo inexistente,
esas notas que me llevaron a enloquecer.

Aún te recuerdo como un ser real,
de esos que te habla con fuego y lluvia,
de esos que te enseñan a no dejar de soñar.

Todavía te presentas como un rey,
de aquellos que se llenan de dicha,
de aquellos que te regalaban estrellas.

Aún te llevo conmigo en mi pecho,
no sé en que parte de él,
no sé en que forma.

Todavía me detengo en un farol,
para obnubilar mi vista,
para enceguecer mi conciencia.

Aún me dejo gobernar por mi recuerdo,
aún mi inconciencia toma mis palabras,
aún me dejo llevar por tu camino corto.

Pero...

Todavía mi furia no cambia de color,
todavía mi corazón no deja de luchar,
todavía mi orgullo no deja de odiar.

laranka
10/10/10

2 comentarios:

Andrés Lalé dijo...

TIene ritmo, lo que hace fluida la comunicacion entre el poema y el mundo, me gustaría igual en interno, acotar algo... saludos

tania dijo...
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